Nombre Completo: Carline Bookred
Edad: 18
Raza: Kemono Neko
Ocupación: Mayordomo en paro
Inclinación Sexual: Suke con inclinación uke
Descripción Psicológica:
Siempre ha sido sumiso, le cuesta muchísimo sacar a relucir ese fuerte carácter que tiene en algunas ocasiones donde se le puede ver realmente enfadado. Callado y servidor, tiene buenos modales y siempre es el primero en ofrecerse cuando alguien necesita ayuda.
Su mente soñadora se la guarda para si mismo, su timidez impide dar a luz a sus ideas y exponerlas a los demás.
Sincero e inocente, suele creerse cualquier cosa que le expliquen y es muy fácil de engañar, él piensa que hay más gente amable y buena en el mundo e ignora la gente malvada. Confía muy fácilmente de la gente y cuando le decepcionan se deprime con una rapidez asombrosa y le quitan el animo durante semanas. Es fácil de sorprender y de asustar, se sonroja con mucha facilidad a las mínimas palabras o roces.
Es un ser muy curioso, y siempre esta descubriendo nuevos lugares cuando no tiene nada que hacer, se pierde con mucha facilidad a la mínima que se despista.
Y por último, aunque no lo parezca es un ser de mente perversa, nunca confesará que es un pervertido.
Descripción Física:
Cabello azulado, ojos grises, su piel es blanca y tersa, en verano la suele tener rojiza por los rayos de sol al ser tan sensible. Sus facciones son muy infantiles a pesar de tener 18 años, las orejas y la cola le dan un aspecto más infantil del que tiene. Sus labios son finos y rosados, se cortan con facilidad con una suave brisa.
Mide 1,76 m y pesa 65 kilos, no es nada musculoso, todo lo contrario, su cuerpo es de delicada forma y débil, no tiene mucha fuerza en los brazos, pero lo compensa teniendo unas largas piernas para poder correr largas distancias. Tiene algunas cicatrices en el abdomen.
Suele vestir de forma extravagante y con ropa cara, ahora al estar en paro no se compra tanta ropa, un parche tapa su ojo izquierdo.
Poderes:
Corrupción
Toque Anestésico:
Adicción
Gustos:
Adora la comida picante y el pescado, sobretodo el salmón y el atún. Le gusta obedecer ordenes sean domesticas o sexuales, le agrada lo que sabe del sadismo pero nunca lo ha practicado.
Ir a la playa de noche le maravilla, se queda en ese lugar durante horas y horas.
Le derrite que le rasquen detrás de las orejas y se pone a ronronear.
Desagrados:
Odia los bichos, todos, de cualquier tipo, hasta las mariposas. Los olores fuertes le marean y no los soporta durante mucho tiempo sin caer desmayado. No le gusta la comida amarga y el alcohol.
No soporta a los perros y a cualquier animal que provenga de la familia canina, tiene una especie de fobia a esos animales y se pone agresivo cuando tiene a uno cerca.
Virtudes y Defectos:
Sabe hacer todo tipo de tareas domesticas y tiene buena memoria para recordar caras y nombres de las personas. Se le puede cojer cariño muy fácilmente si se le conoce bien.
Es buen cocinero y los mejores platos que mejor sabe hacer es el sushi y los asados.
Puede resultar algo ingenuo con algunos temas y muy atolondrado, a veces parece que no te presta atención cuando realmente te esta escuchando pero la gente se ofende cuando se siente ignorada.
Es celoso con sus cosas y no le gusta compartir sus pertenencias con otros seres.
Reseña Histórica:
Uno de los últimos experimentos del laboratorio de los cuales no salió muy bien, estuvieron meses con él, un fallo que hubo en el sistema estropeo todo, antes de que el Kemono estuviera listo para abrir los ojos y vivir en aquella sociedad despertó sin conocimiento alguno, y para el colmo en esos momentos no había nadie en el laboratorio.
El Kemono al despertar y verse atrapado en aquella especie de vitrina llena de un liquido extraño pero agradable se asustó y destrozó su cárcel de cristal, tras eso se arranco los cables que tenía pegados al cuerpo dejando cicatrices en el torso del muchacho que jamás se curarían. Poco después de aquel incidente y antes que llegaran los científicos el Kemono sufrió una descarga eléctrica y se desmayó.
Los científicos al ver tal desastre lo encerraron en una sala especial, todo de color blanco y ataron al Kemono con cadenas, pues lo clasificaron como peligroso, estuvo días hay metido sin hablar, simplemente permanecía con los ojos cerrados como si estuviera durmiendo. Al fin, los científicos lo liberaron de su prisión y empezaron a experimentar con él de nuevo, pasaron más días y al estar completamente seguros de que el Kemono no era peligroso lo soltaron, le dieron un nombre ''Carline Bookred'' y le explicaron todo lo que necesitaba saber.
No se acuerda absolutamente de nada de aquel incidente.
Imagen:
http://i293.photobucket.com/albums/mm73/Orashi-san/Anime%20boys/nekoleopardprint.jpg?t=1237138887Dato Extra: Le cuesta muchísimo dormir por culpa de las pesadillas que le visitan cada noche.